Edición 105
Emprendimiento
Transformó una tradición familiar en un emprendimiento con identidad aymara

Transformó una tradición familiar en un emprendimiento con identidad aymara

Artesana beneficiaria de los programas Originarias y Tamarugal Emprende mantiene vivo un oficio heredado por generaciones, elaborando textiles con técnicas ancestrales y proyectando su trabajo hacia nuevos mercados.

 

Las enseñanzas de una abuela y una madre pueden convertirse en mucho más que un recuerdo. Para Verónica Mamani, emprendedora aymara originaria de Colchane, ese legado familiar se transformó en Illa Wara, un emprendimiento dedicado a la elaboración de textiles artesanales que rescata conocimientos ancestrales transmitidos de generación en generación.

Actualmente, radicada entre Alto Hospicio y Pozo Almonte, Verónica encontró en la artesanía una forma de compatibilizar el cuidado de sus hijos con una actividad productiva ligada a sus raíces culturales. Su trabajo incluye la confección de ruanas, chales, bufandas, pieceras, ponchos y otros productos elaborados a partir de lana procesada artesanalmente y teñida con pigmentos naturales provenientes de hierbas de la cordillera.

“Esto me lo dejó de herencia mi abuela y mi mamá, y yo sigo esta tradición. Con este emprendimiento puedo trabajar desde mi casa, estar con mis hijos y enseñarles lo que aprendí. Mi deseo es que esta tradición nunca se pierda”, relató Verónica.

La emprendedora explica que el proceso de elaboración de cada pieza requiere tiempo y dedicación. Desde el hilado de la lana hasta el teñido con elementos naturales y el tejido final, cada etapa refleja técnicas ancestrales que forman parte del patrimonio cultural de las comunidades andinas.

Más allá de generar ingresos para su hogar, Verónica considera que su principal desafío es asegurar la continuidad de este conocimiento en las nuevas generaciones. Por ello, ya ha comenzado a enseñar el oficio a sus hijos, con la esperanza de que el trabajo desarrollado por sus antepasados continúe vigente en el futuro.

En ese camino, los programas de apoyo al emprendimiento han sido un impulso importante para fortalecer su proyecto. A través de Originarias recibió acompañamiento, capacitación y orientación para desarrollar nuevas herramientas de gestión y comercialización.

“Originarias me apoyó mucho. Gracias a ese acompañamiento terminé mis estudios y también recibí orientación para fortalecer mi emprendimiento. Siempre han estado pendientes de nosotras y apoyándonos para seguir creciendo”, destacó.

En tanto, su participación en Tamarugal Emprende le permitió seguir potenciando su negocio junto a otros emprendedores de la región, incorporando nuevas herramientas para proyectar el crecimiento de Illa Wara y ampliar sus oportunidades de comercialización.

Hoy, Verónica mira el futuro con optimismo. Junto a una cooperativa de artesanas espera llegar a nuevos mercados internacionales con sus productos y continuar posicionando el trabajo textil aymara como una expresión viva de identidad, cultura y desarrollo local.

 

 

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