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La dirigenta histórica de la comuna ha impulsado espacios comunitarios, trabajo con adultos mayores y múltiples iniciativas sociales que han acompañado el crecimiento del oasis.
Hablar de Julia Cervellino Calzaretta es hablar de la historia viva en Pica. Nacida en 1948 e hija de padres italianos, ha sido testigo de la transformación de la comuna desde sus antiguas calles de tierra hasta el desarrollo actual. “Soy hija de padres italianos. Nací cuando en Pica las calles eran de tierra, no estaban pavimentadas”, recuerda con emoción sobre sus primeros años en el oasis.
Su compromiso con la comunidad comenzó tempranamente. “Mi rol como dirigente y agente activa comenzó el año 76 siendo dirigenta del Centro General de Padres y Apoderados”, relata sobre una etapa en la que, junto a otras familias, impulsó actividades solidarias para reunir recursos y mejorar las condiciones de la escuela local.
Con los años, su vocación de servicio se amplió a distintas organizaciones sociales de la comuna. Participó en centros de madres, instancias de apoyo a familias y en iniciativas vinculadas al cuidado infantil, como el centro Girasol, donde se entregaba alimentación y acompañamiento a niños y niñas. Además, promovió talleres orientados al aprendizaje de oficios y al desarrollo de nuevas capacidades para mujeres de la comuna.
Hoy, Julia destaca especialmente el valor de las personas mayores y los espacios de encuentro que existen en la comuna. “Los adultos mayores comparten una vez por semana, tienen su labor social, sus juegos y presentaciones”, comenta, valorando instancias que permiten mantener activa la vida comunitaria.
Para Julia Cervellino Calzaretta, el futuro de Pica debe seguir avanzando sin perder su esencia: una comuna cercana, acogedora y con oportunidades para todos, donde el trabajo conjunto siga marcando el camino del desarrollo.