Edición 101
Sustentabilidad
La labor del voluntariado que fortalece la conservación del gaviotín chico en el borde costero de la región

La labor del voluntariado que fortalece la conservación del gaviotín chico en el borde costero de la región

En este video te mostramos la iniciativa liderada por Teck, que refuerza la protección de una especie en peligro de extinción mediante educación ambiental y participación comunitaria.

 

El gaviotín chico es un ave que se distribuye a lo largo de cerca de 3.000 kilómetros de costa asociados a la Corriente de Humboldt, desde el norte de Chile hasta Perú y el sur de Ecuador. En Chile, existen más de nueve sitios de reproducción entre Arica y Mejillones, ubicados principalmente en planicies desérticas cercanas al borde costero.

Con el apoyo de la comunidad de Ike Ike, Teck Quebrada Blanca lidera un Plan de Conservación y Manejo del Gaviotín Chico (Sternula lorata), ave marina catalogada en Peligro de Extinción a nivel nacional e internacional, cuya población ha disminuido de forma significativa debido a la intervención antrópica de sus hábitats.

En grupo de voluntarios participa activamente en el resguardo del polígono de conservación ubicado en la playa Ike-Ike, en la región de Tarapacá. La iniciativa permite generar vínculos positivos con quienes visitan la playa. “Entregamos información sobre el gaviotín chico y la importancia de cuidarlo”, relató Camila Guzmán, voluntaria del programa en playa Ike-Ike.

Desde el enfoque territorial, el trabajo liderado por Teck pone especial énfasis en la educación ambiental y el contacto directo con la comunidad. “Nuestra misión es cuidar el polígono de conservación del gaviotín chico en Iquique, entregando información clara sobre su nidificación y sobre cómo evitar riesgos que afecten a esta especie”, explicó Sam Fuentealba, encargado de Relacionamiento Comunitario de Bogado Consultores.

 

VOLUNTARIADO

 

El voluntariado cumple un rol clave en esta estrategia. “Las y los voluntarios están permanentemente en el sector, se acercan a las personas con información y participan en campañas de limpieza y sensibilización, lo que permite llegar tanto a campistas como a la población flotante durante todo el año”, comentó Fuentealba.

“A través de este voluntariado se busca fortalecer la participación de la comunidad, que es fundamental para proteger al gaviotín chico y su entorno”, señaló Daniela Valdés, especialista ambiental de Teck Quebrada Blanca.

La profesional agrega que los voluntarios cuentan con un kit que considera camisas manga larga, poleras tipo piqué, gorros, credenciales y material informativo, elementos que facilitan el trabajo educativo en terreno. “Reconocer y equipar a las y los voluntarios es una forma concreta de valorar su rol en la conservación y en el apoyo que entregan a este trabajo de largo plazo”, precisó.

 

 

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