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Como parte del legado cultural durante sus fiestas patronales, una de las costumbres históricas en esta localidad es vestir sus calles para realizar la procesión solemne del Santísimo, con la imagen de la Virgen de la Asunción y el Patrono San Salvador. Conoce más en este video.
Desde muy temprano, vecinos de la comunidad de Huatacondo limpian sus calles y adornan el frontis de sus casas con ramas frondosas, en la antesala de la procesión de Corpus Christi, que se celebra en el marco de las fiestas patronales de Huatacondo.
Del 14 al 20 de agosto, en la localidad cada año se realiza un completo programa de festejos religiosos, comenzando con la celebración de la Virgen de la Asunción y posteriormente el Patrono San Salvador y Corpus Christi, para terminar con la Octava de la Virgen. Rossana Barreda, encargada de la Iglesia y organizadora de la festividad, relata que “las fiestas vienen de muchos años; son tradiciones heredadas por nuestros abuelos y bisabuelos, y la vamos a seguir preservando en el tiempo”, comentó, destacando la riqueza cultural y espiritual que estas actividades representan para la comunidad.
Una característica distintiva de la celebración es el engalanado de las calles con ramas y plantas locales, un trabajo que comienza desde temprano en la mañana para que todo esté listo antes de la misa y procesión. Rossana explicó: “Cada persona empieza temprano a juntar las ramas de los árboles y a vestir sus calles, y eso tiene que estar terminado a más tardar a las diez de la mañana, porque a las once empieza la misa”.
La misa y procesión de Corpus Christi fue presidida por el obispo Isauro Covili, con la participación de toda la comunidad y fieles visitantes, en un ambiente de solemnidad y alegría en el pueblo precordillerano.
Con una data del siglo XVII la historia de la iglesia también forma parte del patrimonio del lugar, incluyendo sus imponentes campanas, que reúnen tanto a la comunidad como a los visitantes y bailes religiosos que cada año llegan hasta el poblado a festejar estas festividades.
Para los habitantes de la localidad, la fiesta representa un reencuentro familiar y social, comparable a la expectativa que genera un año nuevo: “Esperamos que llegue agosto para encontrarnos con la familia, compartir con los sobrinos y celebrar juntos”, concluyó Rossana.